Otra piedra en el camino del progreso
La asociación de vecinos del Nucli Antic de El Prat ha pedido al ayuntamiento la paralización de las obras del AVE porque, a su juicio, el trazado invade terrenos industriales que no están contemplados en el trazado de la vía. El ayuntamiento ha reconocido que algunos terrenos no están calificados para este uso, pero que se encuentran desde noviembre en trámite para su recalificación.
El ayuntamiento y Adif calcularon que requerirían menos terrenos de los necesarios para la construcción de las vías de alta velocidad en su paso por El Prat. Para no retrasar el avance del AVE el ayuntamiento decidió elegir una vía rápida: llegar a un acuerdo con los propietarios de los terrenos para que le cedieran unos cinco metros en el tramo afectado. Para compensar la cesión, las administraciones dejarán a los dueños—empresas inmobiliarias en su mayoría—edificar a mayor altura.
Sergi Alegre, concejal de Urbanismo de El Prat, respondió a los vecinos que el ayuntamiento “no tiene competencia para la paralización de las obras”.
Los terrenos, que fueron propiedad de la antigua factoría de rayón de La Seda de Barcelona, tienen una anchura de unos 25 metros y una longitud de unos 400 metros y están situados entre la avenida del Remolar y la plaza Pintor Grau Sala.
La presidenta de la entidad vecinal, Rosario Amador, dijo que la respuesta del consistorio “evidencia la prepotencia y la incompetencia del ayuntamiento” y lamentó que, “una vez más, no haya sabido estar al lado de los vecinos afectados”.






