Las obras más críticas en Sants Estació
La transformación de la parte menos visible de la estación de Sants por la anunciada irrupción del AVE a final de año entra en la fase más crítica. La supresión de columnas en las dos bocas de la terminal para cambiar la playa subterránea de vías, así como el refuerzo de los cimientos para los nuevos edificios que se levantarán sobre el vestíbulo ampliado obligan a perforar la losa de hormigón que aguanta la estación desde la avenida de Roma al paseo de Sant Antoni. Estos trabajos, que deben hacerse de noche sin trenes, producen ruidos intensos y durarán hasta septiembre. Los vecinos han denunciado que el impacto supera lo tolerable.
El traslado del lado montaña al lado mar de las ocho vías de ancho ibérico (Cercanías y media y larga distancia de Renfe) para que en su lugar se instalen las seis de ancho internacional del AVE supone reordenar el espacio disponible en las cabeceras sur (trenes del sector de L’Hospitalet) y norte (convoyes de los túneles de Aragó y paseo de Gràcia). Las columnas derribadas para poder cambiar el trazado de vías son sustituidas por pórticos metálicos, dos en el lado sur y cuatro en el norte.
Estas estructuras se llevan hasta allí en tren, pero su instalación requiere el uso de grandes grúas que solo trabajan desde el exterior a través de agujeros en la losa de hormigón, del mismo modo que actúa un pescador en un lago helado. Los grandes martillos neumáticos que hacen estas aberturas son los que generan las protestas de los vecinos, especialmente los de la avenida de Roma entre Numància y Nicaragua.
El gestor de infraestructuras Adif, responsable de las obras, ha asegurado que no se puede trabajar a otra hora sin afectar de forma importante al tráfico ferroviario y que se han adoptado medidas para mitigar el impacto acústico. También se han realizado reuniones informativas con la participación de representantes municipales. Sin embargo, afectados de esta zona y de edificios del otro lado de la estación, del paseo de Sant Antoni y de la calle de Antoni de Capmany, estudian agrupar las quejas para presentar una denuncia. La apertura de ventanas con la llegada del calor agrava la situación.
TRABAJAR EN UNA ISLA
En octubre debe acabar el desplazamiento y adecuación de todas las vías para que, si el túnel que procede de L’Hospitalet está también acabado, puedan iniciarse las pruebas de circulación que deben permitir la llegada del AVE a final de año.
Los responsables de Adif aseguran que hasta entonces en la estación se trabajará en las condiciones más difíciles, en una auténtica isla, con vías en funcionamiento a un lado y otro de la zona en obras. Para no tener que suprimir trenes es necesario mantener siempre en servicio un mínimo de ocho vías.






