Noticia publicada en El Periódico de Catalunya

La línea de alta velocidad culminó ayer la obra más característica del tramo que llevará el AVE hasta Barcelona. La estructura del espectacular viaducto de 870 metros de largo que salva el río Llobregat, la línea de los Ferrocarrils de la Generalitat y la carretera C-245 en Sant Boi quedó completada con la unión definitiva de los dos tramos, el de acero y el de hormigón, que forman el largo paso elevado. El gestor de infraestructuras ferroviarias Adif reveló a este diario que se han retirado los últimos elementos utilizados en la conexión de las dos partes, con lo que la obra se puede recorrer ya en toda su longitud. Ahora se empezarán a colocar con rapidez los sistemas de electrificación y de seguridad y, posteriormente, las vías.
Hasta la estación de Sants quedan aún 12 kilómetros, nueve de ellos de túnel, con obras importantes por acabar. En ellas se está trabajando a toda velocidad desde hace tiempo y, a partir de este mes, con más intensidad aún por la ampliación de las horas nocturnas útiles sin tráfico ferroviario en la zona de L’Hospitalet. Pero Adif considera que la finalización del viaducto es un gran paso para cumplir la previsión de que en otoño, entre octubre y noviembre, puedan empezar las pruebas de circulación en este último tramo. El objetivo es que el primer AVE llegue a Sants a final de año, como han anunciado repetidamente responsables del Ministerio de Fomento.
Estas pruebas con trenes técnicos especiales previas a la apertura de la línea se están realizando ya desde el 8 de mayo en el tramo que va desde la estación de Perafort, en Tarragona, donde acaba por ahora el recorrido que empieza en Madrid, y el viaducto completado ayer. En los próximos meses, los de mayor intensidad y dificultad de las obras según han reconocido los responsables de Adif, se acabará la excavación del túnel hasta Sants, al mismo tiempo que se construirá la plataforma de las vías y se colocarán los sistemas eléctricos y de seguridad y señalización.

EL ÚLTIMO PUENTE
La última obra aún no empezada, pero que lo será de inmediato, según informó ayer Adif, es el viaducto de 212 metros con el que la línea de alta velocidad cruzará por segunda vez el Llobregat tras pasar por El Prat. Los trabajos se iniciarán una vez acabe, dentro de pocos días, el derribo del viejo puente de las vías de Cercanías. La nueva estructura para estos trenes, independiente de la del AVE, se puso en servicio el 24 de marzo cuando abrió la estación de El Prat.