Noticia publicada en El Periodico de Catalunya
Los mejores arquitectos del mundo han fijado su mirada en el Camp Nou, con la aspiración común de hacerse cargo del proyecto de reforma del estadio. Un jurado formado por dos representantes del Barça, el vicepresidente Albert Vicens, que ejercerá de presidente, y el directivo Joan Franquesa, uno del Ayuntamiento de Barcelona y otro del Col.legi d’Arquitectes de Catalunya (COAC) seleccionará hoy un mínimo de 5 y un máximo de 10 candidatos de los 78 que se han presentado al concurso. En este exquisito grupo figurarán algunas de las figuras más destacadas de la arquitectura. El club anunciará el nombre del proyecto ganador el 24 de septiembre, día de la Mercè, coincidiendo con el 50 aniversario de la construcción del Camp Nou.
Los cuatro miembros del jurado no tendrán hoy fácil la primera gran decisión que deberán tomar. Pero el hecho de que el criterio fundamental para esta elección sea el currículum de los aspirantes y no los proyectos—la inmensa mayoría ni siquiera ha presentado un esbozo—invita a pensar que en esta lista entrarán los nombres más mediáticos. Los elegidos se anunciarán probablemente la próxima semana y, a partir de ese momento, ya podrán empezar a trabajar sobre el proyecto.
El Camp Nou es una obra tentadora. A pesar de la discreción y el secretismo de todas las partes implicadas en este tema, EL PERIÓDICO ha podido saber que entre los aspirantes figuran la crème de la crème. Muchos de ellos son autores de obras emblemáticas de Barcelona y, en algunos casos, responsables de la construcción o renovación de los mejores estadios de fútbol europeos. Los especialistas en instalaciones deportivas, mediáticos o no mediáticos, también han acudido al concurso.
LA OPCIÓN FOSTER
El japonés Arata Isozaki, la iraquí Zaha Haid, el suizo Jacques Herzog y su compañero Pierre de Meuron, la italiana Benedetta Tagliabue, el español Luis Alonso asociado con el francés Dominique Perrault, y el coreano Toyo Hito, encargado del proyecto de ampliación de la Fira Montjuïc-2, son algunas de estas figuras de primera línea. Otro de los nombres que podría formar parte de esta lista es el prestigioso Norman Foster, ya que HOK, el estudio con el que compartió la construcción del nuevo estadio de Wembley, participa en el concurso.
LICENCIA PARALIZADA
Todos ellos tendrán que respetar las líneas maestras que ha trazado el club y que arrancan con la idea de que el Camp Nou es “el icono del Barcelona” y que el proyecto ha de “potenciar la personalidad del Barcelona para diferenciar la sede de la entidad de otros estadios y construcciones destinadas al fútbol en todo el mundo”. En el pliego de bases también se advierte de que esta obra forma parte “de un proyecto de renovación más amplio”, en alusión a la futura reordenación del entorno del estadio, que incluirá la demolición del Mini Estadi y la construcción de un nuevo Palau, para el que también se abrirá un concurso.
Pero esta obra será a largo plazo ya que está pendiente de la recalificación de los terrenos del Mini para la edificación de viviendas, oficinas y un hotel. El Ayuntamiento se muestra predispuesto a aceptar la propuesta del Barça, pero ha paralizado la licencia, que también afecta a la reforma del estadio y que se tramitará como plan especial urbanístico por su impacto, hasta después de las elecciones municipales.
GRADAS CUBIERTAS
Otras exigencias que deberán atender los proyectos son respetar los elementos esenciales de la estructura original de 1957, obra de los arquitectos Mitjans-Soteres, que más del 50% de las gradas deben estar cubiertas, que las obras deben ser compatibles con la actividad competitiva del equipo y que se tendrán en cuenta las necesidades de sol y ventilación para mantener en buenas condiciones el césped. Aunque no figura entre los requisitos, una de las ideas del club es que con la supresión de las vallas externas, el Camp Nou pueda tener una segunda piel al estilo del Allianz Arena de Múnich. Los equipos seleccionados hoy, entre 5 y 10, que presenten el proyecto y que no resulten ganadores recibirán una indemnización de 40.000 euros.