Gráfico de la Plaza Europa en PDF.
Ha sido un cambio de piel tan radical que, aunque sus vecinos han ido viendo los cambios mes a mes, casi ni se lo creen. L’Hospitalet estrena hoy un gran espacio de 3.000 metros cuadrados, la plaza de Europa, que es solo un anticipo de la gran revolución urbanística que va a producirse en ese sector: las 28 torres que envolverán esta plaza, firmadas por arquitectos de prestigio internacional; el pabellón 0 de la Fira de Barcelona; y los coloristas edificios de la futura Ciutat de la Justícia son algunos de sus acompañantes.
Las lluvias de la semana anterior hicieron temer lo peor pero, como pasa habitualmente, los operarios dieron un último acelerón para acabar los trabajos. Después de pavimentar y pintar la señalización, colocar los semáforos e instalar el mobiliario urbano, la plaza de Europa estará lista esta mañana para que los ciudadanos la utilicen. El ayuntamiento no esconde su orgullo y, para celebrar el evento, ha organizado una serie de actividades al aire libre para que el espacio sea literalmente ocupado por los vecinos.
ENTRE DOS BARRIOS
Muchos de ellos recordarán que esta era una zona triste y gris. La ruidosa Granvia no daba tregua y los huertos diseminados se mezclaban con fábricas y hasta con un desguace de coches. Además, los bucles de entrada y salida de la transitada avenida ocupaban una extensión muy valiosa. La llegada de grandes marcas de muebles o de centros comerciales modificaron en parte la fisonomía, pero el gran cambio estaba por llegar. Ikea y Gran Via 2 conocían los planes municipales, se los creyeron y apostaron por el sector, punto de encuentro entre los barrios del Gornal y Santa Eulàlia y que ocupa una superficie total de 33,4 hectáreas.
LAS ‘PESTAÑAS’ DEL ARQUITECTO
La plaza de Europa es una gran elipse. Discurre sobre la recién soterrada Granvia. Diseñada por Albert Viaplana, uno de sus elementos más característicos son las denominadas pestañas, unos hilos de acero que decoran los diferentes rincones del espacio. Las farolas, los bancos para sentarse y hasta los adoquines se han estudiado minuciosamente.
Además, para evitar que una extensión tan vasta de cemento sea sinónimo de frialdad, se ha plantado un tipo de césped que crece entre ranuras de asfalto y que se puede pisar. “Queremos un lugar vivo, no un espacio de oficinas sin gente”, dice Antoni Rodríguez, de la Agencia de Desarrollo Urbano municipal.
Una valla roja separará hoy la parte que se inaugura y la que quedará pendiente. De las 28 torres previstas, solo una está lista: la de Copisa, del arquitecto Óscar Tusquets, que ultima detalles. La fachada acristalada preside un extremo de la plaza. Los empleados de la constructora se instalarán allí alrededor del verano.
TRANSPORTE PÚBLICO
El barrio de negocios, llamado Districte Econòmic, se mezclará con el residencial. Un total de 1.684 pisos se repartirán en 20 edificios, un 25% protegidos. Para fomentar la sostenibilidad, se ha procurado que a la plaza llegue el transporte público.
La estación Europa-Fira de los Ferrocarrils es otro de los logros de la transformación urbanística. Está situada en plena plaza y se suma a los buses con parada allí. Además, en la calle de Amadeu Torner, habrá una parada de la futura L-9 del metro.
Estas facilidades de acceso pretenden contribuir a que esta plaza no sea patrimonio únicamente de quienes viven más cerca. Un espacio de 850 metros cuadrados de juegos infantiles, 200 bancos para sentarse y una gran área arbolada invitarán a los ciudadanos de L’Hospitalet a desplazarse hasta allí. La Agència de Desenvolupament Urbà sostiene que “la plaza de Europa será el nuevo centro neurálgico de la ciudad”, ya que unirá negocios, comercio, ocio y viviendas.
Los imponentes edificios de más de 100 metros de altura despuntarán en el límite entre las dos principales ciudades de Catalunya en un plazo de cuatro años. Mientras, la plaza de Europa estará abierta a los ciudadanos desde hoy.






