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El doble túnel del AVE de 1,1 kilómetros que se está construyendo en el subsuelo de El Prat, con ser una obra importante, es solo una pequeña parte de los muchos kilómetros de galería ferroviaria que se excavarán en el municipio durante los próximos años. Dentro de dos semanas se iniciará el montaje de la tuneladora que después del verano empezará a horadar los 6,2 kilómetros del túnel de la futura línea 9 del metro que recorrerá la población desde Mas Blau al río Llobregat. Esta obra supera incluso los 5,6 kilómetros de la polémica galería del AVE que cruzará Barcelona entre Sants y Sagrera. A más largo plazo, un tercer túnel prolongará además hasta El Prat la L-1 desde la estación de Feixa Llarga, en L’Hospitalet.
La máquina que abrirá este largo y complejo sector de la L-9, la macrolínea de 42 kilómetros que unirá Badalona-Santa Coloma con El Prat-aeropuerto atravesando toda Barcelona, acabó de perforar el subtramo Fira 2-Parc Logístic en noviembre, tarea que había iniciado seis meses antes. Desde entonces, ha sido desmontada y trasladada hasta Mas Blau. Mide 9,4 metros de diámetro y 95 de longitud y está preparada para trabajar bajo la capa freática (nivel del agua subterránea) y en suelos inestables, como el del delta del Llobregat, con arena, arcilla y mucha agua.
Las tuneladoras de este tipo utilizan la presión de los mismos materiales que desplazan en su avance para mantener la integridad del terreno. Y lo hacen con una gran cámara que está situada detrás del cabezal giratorio. Se asegura, de esta manera, el tramo de bóveda recién excavado hasta que colocan las piezas de hormigón que formarán la pared del túnel.

SISTEMAS DISTINTOS
Este método es distinto al usado en El Prat en las obras del tren de alta velocidad. Aquí, tanto el túnel de las vías de ancho ibérico ya acabado—y origen, muy probablemente, de las grietas denunciadas por vecinos y ayuntamiento—, como la segunda galería para las vías del AVE que se empezará en mayo a solo tres metros de los edificios, se hacen a cielo abierto con pantallas de hormigón.
Administración y técnicos sostienen que ambos sistemas, si los proyectos se ejecutan con rigor, son igualmente seguros y que su principal diferencia radica en la mayor rapidez de la tuneladora.
El trazado de la L-9 por El Prat fue aprobado finalmente en diciembre por la Conselleria d’Obres Públiques, que ejecutará las obras, tras estudiar varios proyectos y sin que se presentaran alegaciones a la versión final. La línea tendrá seis estaciones: Estruch (la primera tras pasar bajo el Llobregat), La Ribera (Eixample Nord), Prat Centre (estación intermodal donde confluirán el AVE, los trenes de media distancia de Renfe y la L- 1 prolongada del metro), Delta (plaza de Catalunya), Riu Llobregat (Sant Cosme) y Mas Blau, según las denominaciones facilitadas por el ayuntamiento.

EVITAR EDIFICIOS
El túnel evita cruzar el centro de la ciudad y no pasa bajo ningún edificio, aunque la Generalitat prepara un plan de revisión previa de las fincas cercanas al recorrido. El trazado describe una gran curva para llegar hasta la zona de expansión del Eixample Nord, en cuyas 200 hectáreas se construirán en los próximos ocho años 7.900 viviendas y se urbanizará suelo para servicios y empresas. El proyecto incluye el cubrimiento de un tramo de la autovía de Castelldefels, la C-31.
Con el recorrido aprobado, esta línea se convertirá en un metro interno para la población. Las vías discurrirán a 15 metros de profundidad bajo las avenidas del Pare Andreu de Palma y del Canal y las calles de la Carretera de l’Aviació y del Riu Llobregat. La estación del barrio de Sant Cosme se empezó a construir ya el pasado verano. Es la segunda del municipio que está en obras, después de la de Mas Blau, que se inició a finales del 2005.