Noticia publicada en El Periodico
La reforma del edificio Estel de Telefónica, ubicado en la avenida de Roma, combinará 38.000 metros cuadrados destinados a nuevas viviendas con 4.000 metros cuadrados para uso comercial y cuatro plantas subterráneas de párking. Esa es la oferta de la compañía al promotor que se haga cargo del proyecto de remodelación de su simbólica sede central en Catalunya, tras haber aprobado el ayuntamiento en el último pleno la modificación urbanística necesaria para habilitar la operación.
Este punto estaba pendiente de que ambas partes concretasen el convenio de colaboración e intercambio firmado en noviembre del 2005 y que, finalmente, han podido sellar respetando todas las cláusulas propuestas hace un año. El acuerdo afecta a 15 espacios distribuidos por la ciudad y revertirá en nuevos equipamientos de barrio y zonas verdes.
La complejidad de las negociaciones ha prolongado un año su resolución y ha obligado a recurrir a innovadoras alternativas técnicas para compensar los 42.000 metros cuadrados del edificio Estel que cambian de calificación urbanística, pasando de equipamiento a edificable.

VOLUMETRÍA FUERA DE NORMATIVA
Ello obliga a modificar el Plan General Metropolitano (PGM) aprobado en 1976, unos años después de que se diera luz verde al proyecto del Estel. Un inmueble cuya volumetría y altura superan con creces la normativa urbanística postfranquista. Por este motivo, y para no perder edificabilidad, se ha descartado derruir el edificio, que mantendrá la estructura pero será remodelado interior y exteriormente.
Todas las viviendas serán de precio libre y estarán en un emplazamiento de gran centralidad, en pleno Eixample y junto a la nueva estación del AVE y la reformada avenida de Roma, que se está reconvirtiendo en un paseo, entre la calle del Comte d’Urgell y la estación de Sants.
Para compensar la superficie de equipamiento perdida por la transformación del Estel, se recalifican de edificables a equipamientos nueve parcelas de Telefónica en Barcelona, en las que la compañía tiene centrales de distrito y oficinas. Entre todas ellas suman casi 39.000 metros cuadrados. El compromiso es que cambien de uso de forma progresiva en los próximos 10 años, a medida que se vayan desocupando por el traslado de los trabajadores a otros edificios, en especial la nueva sede corporativa en el Fòrum.
“El espacio se dedicará a crear centrales más pequeñas y silenciosas de cara a los vecinos y a otros equipamientos de proximidad” indica Ramón Salabert, consejero de Telefónica Catalunya.
Los 3.000 metros cuadrados restantes se obtienen mediante dos sistemas. Por una parte, el distrito del Eixample—el más afectado por la operación—gana zona verde para abrir un interior de isla en la calle de Pau Claris y suelo para equipamientos de barrio en otra manzana de la calle de Comte d’Urgell. En este segundo interior de isla se construirá la tercera biblioteca del distrito y un centro cívico. Telefónica ha comprado ambos solares, que cede al ayuntamiento junto a los 1.500 metros de verde que hay frente a la entrada del edificio Estel.

CASAS PROTEGIDAS
El convenio se completa con la adquisición por parte de la compañía del aumento de edificabilidad a la que tenían derecho los propietarios privados de dos casas modernistas protegidas por el catálogo. La primera, en la calle de Provença, la construyó Puig i Cadafalch en 1917; y la segunda, en la avenida de la República Argentina, es conocida como la Casa Sans y fue diseñada en 1909 por el también arquitecto Joan Bruguera.
“Esta operación asegura la protección del patrimonio de ambas fincas y contribuirá a su conservación y mantenimiento”, indica la concejala de Urbanismo, Assumpta Escarp. Según el ayuntamiento, las diferentes modificaciones significan ganar para la ciudad 2.749 metros de zona verde y 6.683 de equipamientos.