Noticia publicada en El Periodico
La torre Agbar ha realizado tres pruebas de iluminación esta semana en las cuales se ensayaron cambios de colores y nuevas formas lumínicas con movimiento. El pasado lunes, entre las 22.30 y las 23.00 horas, el edificio mostró un inusual color rosa en toda su fachada. Posteriormente cambió a azul y luego reflejó una especie de anillos con movimiento descendente. El recurso, muy utilizado en publicidades luminosas, se repitió durante varios minutos.
Ayer en la noche se repitieron estas mismas pruebas y la torre lució amarilla, marrón y violeta en su parte superior. El miércoles el inmueble se mantuvo encendido, aunque mantuvo sus mismos colores.
A pesar de que estos ensayos son inusuales y de que no se habían hecho pruebas de este tipo desde los días previos a la inauguración del edificio, la empresa aseguró que se trataba de “trabajos normales de mantenimiento del sistema”.

NOTIFICACIÓN AL AYUNTAMIENTO
El ayuntamiento aseguró que había sido informado de estas pruebas, aunque aclaró que la empresa puede cambiar la iluminación del inmueble sin necesidad de tramitar permisos especiales.
Ayer y el miércoles, el singular edificio estuvo encendido hasta las once de la noche, algo inhabitual puesto que la iluminación nocturna se lleva a cabo solo los fines de semana. La empresa no ha querido encender sus luces entre semana.
Aigües de Barcelona ha dicho que no tiene previsto cambiar los colores de sus luces, puesto que el artista que ideó el sistema de iluminación, el francés Yann Kersalé, se niega a que su proyecto original sufra modificaciones.

DEBATE EN INTERNET
La torre Agbar está considerada como una obra escultórica, por lo cual tiene un régimen especial de iluminación como cualquier otro edificio monumental de la ciudad. Por ello, la empresa puede solicitar al ayuntamiento la ampliación horaria para la iluminación del inmueble, aunque no lo ha hecho. Los niveles de luminosidad permitidos se rigen por la ley auto-
nómica de contaminación lumínica que se aplica a todos los edificios de Catalunya.
En los últimos meses, el ayuntamiento ha realizado pruebas para comprobar los niveles de emisión de luz. No encontró ninguna anormalidad. El edificio de las Glòries cuenta con un grupo de fans en internet que lo consideran una obra de arte, y un colectivo de detractores que lo acusa de promover el despilfarro de luz y energía.