Publicado en El Periodico de Catalunya
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El macroproyecto municipal de transformación de la plaza de las Glòries, uno de los principales nudos viarios de la ciudad, dará hoy un paso adelante significativo con la aprobación en comisión de gobierno del plan de mejora urbana del lado mar del futuro parque.
El espacio afectado, conocido técnicamente como sector Glòries-Meridiana Sud, lo forman dos islas situadas junto a la cara sur de la torre Agbar y delimitadas por las calles de Badajoz, Àlaba y Bolivia, y por la propia plaza. El solar está ocupado por almacenes de transportistas, talleres y algunas viviendas, que serán derribados en un año para dar paso a cerca de 800 nuevos pisos (65.319 metros cuadrados de techo edificado), un 30% de ellos protegidos. La mayor parte del suelo es de propiedad privada, aunque el ayuntamiento promoverá vivienda pública.
La nueva ordenación urbanística, establecida en 1999 tras una modificación del Plan General Metropolitano (PGM) y consensuada ahora con las asociaciones de vecinos, incluye una zona verde de 21.395 metros cuadrados que se integrará en el parque, y el futuro Centre del Disseny.
El edificio que albergará este equipamiento, diseñado por el estudio MBM (Martorell-Bohigas-Mackay), tendrá 20.000 metros cuadrados. El proyecto arquitectónico, tal y como avanzó este diario el pasado mes de septiembre, se está readaptando al de la reforma urbanística de Glòries.
Una remodelación que empezó hace un año con las obras de construcción del párking subterráneo del edificio Ona, frente a la cara oeste de la torre Agbar. Según fuentes municipales, el aparcamiento—sobre el que también se edificará una nueva biblioteca de barrio—estará concluido en dos meses. Ello permitirá trasladar al mismo—entre enero y febrero—el depósito municipal que hay dentro del anillo viario y vaciar el tambor antes de la primavera.

CUBRIR LA GRAN VIA
Esta operación dejará solo en pie las paredes de la estructura para que sigan circulando por encima de la misma los coches, mientras se acaba de concretar el soterramiento previsto del tramo de la Gran Via y el de la avenida Diagonal que cruzarán la plaza por debajo. El área municipal de Urbanismo estudia en estos momentos cubrir la Gran Via unos metros antes de que los coches que vengan desde el Besòs entren en el nuevo túnel.
El proyecto de transformación integral de la zona incluye 1.200 pisos nuevos, 192.203 metros cuadrados de zona verde y 30.000 para equipamientos, a costa de reducir los viales (una manzana del Eixample ocupa 10.000 metros cuadrados).
Los dos grandes objetivos son redistribuir el tráfico para mitigar su impacto en la plaza y convertirla en un parque rectangular, entre la calles de Consell de Cent, Cartagena, Independència y Bolívia, de uso ciudadano. Se creará así una zona de centralidad más integrada en la ciudad, siguiendo la trama de Cerdà.

10 AÑOS DE OBRAS El ayuntamiento aprobó inicialmente el pasado marzo la modificación del PGM previa al comienzo del grueso de la reforma y está negociando ahora con los vecinos, que han presentado más de 5.000 alegaciones, el plan definitivo.
Los residentes, representados en su mayoría por las asociaciones de Fort Pienc, Sagrada Família, Poblenou y Clot-Camp de l’Arpa, reclaman más participación en el proceso y un calendario de obras más concreto para los 10 años que se prevé que dure la remodelación.
El consistorio espera llegar a un acuerdo antes de que acabe el 2006, a la espera de que se desencalle mientras tanto la financiación que permita empezar a construir en el subsuelo el futuro centro intermodal de transporte público. Este se ubicará en el lado mar, junto a la actual parada de metro de Glòries.
El Gobierno central y la Generalitat deben costear la construcción de sendas estaciones de Renfe y de los Ferrocarrils de la Generalitat, que estarán conectadas entre sí y con el metro por un intercambiador también subterráneo.