La UB se suma a la reforma del entorno del Camp Nou
La unión hace la fuerza. Bajo esta máxima, la Universitat de Barcelona (UB) apuesta por participar de forma activa en las negociaciones con el ayuntamiento, los vecinos de Les Corts y el Barça para aprobar el plan de remodelación del Camp Nou y su entorno que promueve el club azulgrana. Un proyecto que el rectorado ve como una oportunidad para impulsar la reivindicación histórica de una reforma urbanística de la vecina zona universitaria, que comparte con la Universitat Politécnica de Catalunya (UPC).
La reunión que mantuvo el pasado jueves el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, con el presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, ha reactivado—tal y como informó ayer este diario—el plan azulgrana. Hereu pidió una mayor concreción y elaboración del proyecto y buscar el máximo consenso entre todas las partes implicadas.
Aquí incluyó a la UB, principal propietaria del campus ubicado entre las instalaciones barcelonistas y la Diagonal, que ya ha participado en varias reuniones con el consistorio y el club, desde que Laporta presentó el plan con Clos como alcalde.
COLABORAR Y AYUDAR
Jordi Matas, vicerector de Relaciones Institucionales de la UB, mostró ayer a este diario la “predisposición” a “colaborar y ayudar” para que el consenso se haga realidad. También se mostró abierto a participar en “todas las negociaciones” necesarias para buscar las fórmulas urbanísticas conjuntas que permitan cerrar el acuerdo.
“Estamos muy interesados, junto a la UPC, en dignificar y remodelar un espacio que para nosotros es clave, pero que cada vez está más degradado”, reconoció Matas. “El plan del Barça ha de impulsar la reurbanización global de la zona, ligado a nuestro proyecto de modernización del campus, por lo que todos saldremos ganando”, añadió.
Matas recalcó la “buena sintonía” que existe en estos momentos con el Barça, el consistorio y los vecinos, a diferencia de lo que sucedió en 1999 tras el plan presentado por el entonces presidente barcelonista, Josep Lluís Núñez, que fue rechazado.
Esta última afirmación se podría hacer extensiva a los grupos políticos municipales, aunque todos coinciden en no tomar posición de forma definitiva hasta que el Barça concrete más y mejor el plan. Lo mismo sucede con la petición común de que los beneficios que obtenga el club con la operación sean “proporcionales” a la inversión paralela que se haga para mejorar el barrio.
El concejal de Vivienda, Eugeni Forradellas (ICV-EUiA), recordó al Barça que deberá ser “especialmente cuidadoso” con la petición de recalificar una parte de los terrenos del Miniestadi para edificar viviendas y un hotel. “Nos parece insuficiente el porcentaje del 25% de pisos protegidos que se ha anunciado”, advirtió el concejal de la formación ecosocialista, siempre reticente a este tipo de operaciones urbanísticas.
SENSIBILIDAD
Jordi Portabella (ERC) pidió “sensibilidad” hacia las reclamaciones vecinales, Xavier Trias apostó por una nueva distribución más “estructurada y racional” de toda la zona y Alberto Fernández Díaz (PP) reivindicó “zonas verdes y equipamientos”. Todos los partidos coincidieron también en reclamar, al igual que Hereu, que el Barça elabore un plan paralelo de movilidad y transporte público que impida más colapsos los días de partido.






