La nueva sede de Gas Natural en la Barceloneta ha empezado a ser ocupada esta misma semana. La flamante torre de cristal reflectante se prepara para concentrar a todo el personal de la empresa, unos 1.000 empleados, que ahora están dispersos en diferentes inmuebles de la ciudad que la empresa tiene alquilados. El personal de las oficinas de la calle de Rivadeneyra, pionero en la mudanza, se instaló el miércoles y el jueves.
Aunque la inauguración oficial del edificio está prevista para diciembre, el traslado se hará de forma escalonada y durará semanas. Ahora la empresa tiene oficinas en las calles de Arcs, Joan d’Àustria, Còrsega y del Triangle, además de la sede del Portal de l’Àngel. En esta sede representativa trabaja el grueso de la empresa, 300 trabajadores, que se trasladarán entre el 19 y el 31 de octubre. Los últimos en cambiar de oficina serán los de Còrsega, el 14 y 16 de noviembre, y los servicios médicos, el 26 de noviembre.

CALEIDOSCOPIO
El edificio, proyectado por EMBT (Enric Miralles, Benedetta Tagliabue) consiste en un caleidoscopio gigante que refleja el tráfico de la Ronda Litoral y se organiza en tres edificios de cristal ensamblados entre sí. Este puzle de múltiples aristas tiene la cualidad de que va cambiando de formas según la perspectiva del espectador.
La estructura del edificio se sostiene sobre 3.500 toneladas de hierro. Su característica principal se la otorga el revestimiento de cristal, fabricado dándole una deformación milimétrica al cristal reflectante para que cree imágenes cambiantes “que oscilan como si fueran una llama de gas”, según define su autora, Benedetta Tagliabue.

PLAZA SIN URBANIZAR
La instalación y logística se realiza por plantas de acuerdo con las necesidades de los distintos servicios que se concentrarán en la torre. Está todavía pendiente la urbanización de algunas aceras y de la nueva plaza pública que surge de la conexión entre las calles del Doctor Aiguader y de Ginebra, en la que todavía se trabaja y que estará lista antes de un mes.
La plaza tendrá unas fuentes especiales y un pavimento cerámico hecho a medida, que Tagliabue ha diseñado como homenaje a las antiguas instalaciones del gas. La arquitecta se ha ocupado, asimismo, del diseño de elementos especiales o de representación, como la sala de reuniones de los altos ejecutivos, que está en la última planta y tiene una vista panorámica sobre la ciudad, o las sillas del auditorio subterráneo de 150 plazas, además de seleccionar el mobiliario de oficinas de acuerdo con su cliente.
La propiedad del nuevo edificio es de Torre Marenostrum SL, sociedad constituida a medias por Gas Natural SDG e Inmobiliaria Colonial. Esta sociedad es la propietaria de la torre de 20 plantas y 85 metros de altura que comprende el espectacular saliente hacia la Ronda Litoral, al que se califica de portaaviones.
La torre tiene 22.000 metros cuadrados. Gas Natural alquilará unos 9.000 y mantiene la propiedad del otro bloque, el más bajo, de 8.000 metros cuadrados y cuatro plantas. El complejo tiene tres plantas de aparcamiento con 553 plazas, que también podrán ocupar los vecinos.

SUBASTA EN INTERNET
Los servicios de Gas Natural estuvieron centralizados en la sede de Portal de l’Àngel y las calles de Arcs y de Castanyer hasta que la empresa vendió el primer inmueble mediante subasta a través de internet.
El edificio modernista, sede de la empresa desde 1895, fue adquirido por Bennetton, que ocupa la planta baja, y la empresa gasista alquiló los pisos superiores. Posteriormente, Benetton vendió el edificio a la inmobiliaria Lar Crea.