Mejoras en los accesos a Montjuic
La actual instalación data del año de los JJOO, por lo que los responsables municipales consideran que ha llegado el momento de actualizarla. A diario, y especialmente en verano, la utilizan sobre todo miles de turistas. El principal problema que presenta es que cada vez que alguien acciona el botón de paro paraliza tramos de escalera en ocasiones durante horas. Por motivos de seguridad, cada tramo puede detenerse tan solo accionando un botón, de modo que cuando algún incívico o algún turista despistado (que piensa que puede alterar la dirección de la marcha) lo oprimen, dejan sin escaleras al resto de usuarios.
Desde que el control de las escaleras pasó de la Guardia Urbana a BSM, cuatro técnicos municipales visitan en dos turnos (mañana y tarde) las instalaciones para reiniciarlas si están paradas. También hay cobertura especial ante acontecimientos populares en la montaña. Pero existen márgenes de horas, especialmente de noche, en que si no hay un aviso dejan de funcionar en periodos prolongados. Algo así ocurrió el 29 de junio en el concierto de Joaquín Sabina, cuando no funcionó ni una sola de las escaleras y la marabunta tuvo que hacer todo el ascenso al Sant Jordi por las escaleras de piedra.
CÁMARAS DE CONTROL
El director corporativo de Natura i Lleure (de la empresa municipal BSM), Jordi Angusto, detalla que la renovación será casi total, incluidos la mayoría de los escalones. La intervención incluye mecanismos internos, barandillas, sistemas de fibra óptica y de telemandos, así como nuevos controles de incidencias y costará unos 2,2 millones de euros. Precisamente, la nueva tecnología y la monitorización de la zona será básica para poder reactivar cualquier tramo de escaleras en cuanto se detengan.
Los vigilantes del control de monitores instalado en el Palau Sant Jordi podrán accionar a distancia las escaleras al detectar el fallo. Para ello dispondrán de megafonía para alertar a los usuarios de que despejen la escalera, un requisito esencial—por cuestión de seguridad—para volver a conectarlas.
INICIO DE OBRAS
Las obras comenzarán el próximo septiembre y durarán hasta febrero del 2007, aunque se llevarán a cabo por pequeños tramos (comenzando por Maria Cristina) para causar las mínimas molestias a los miles de usuarios que a diario las utilizan para dirigirse al MNAC, al Estadi Olímpic o incluso a pabellones feriales, entre otros.
La adjudicación de los trabajos acaba de firmarse y aunque no alcanza la sustitución integral de todos los elementos, tendrá una garantía de 15 años, como si fuese nueva, destaca Angusto.










