La Autoridad Portuaria de Barcelona (APB) adjudicó ayer la terminal de contenedores más grande de España, con una superficie prevista de 93 hectáreas y una línea de muelle de casi un kilómetro y medio. La empresa ganadora está controlada en un 70% por el líder mundial en tráfico portuario, el grupo chino Hutchison Wesports Limited, y un 30% por Terminal de Catalunya (Tercat), del grupo catalán Mestre. Esta compañía deberá liberar 23 hectáreas que controla en el muelle Príncipe de España.
Para la construcción de la nueva terminal y su puesta en marcha será necesario invertir 600 millones de euros en maquinaria y 150 millones más en infraestructuras y obra civil. Según explicó el presidente de la APB, Joaquim Coello, se trata de "la decisión más importante de los últimos años del puerto de Barcelona" porque lo convertirá en el primero del Mediterráneo occidental y entrará en la primera división de los puertos europeos. La cifra de contenedores pasará de los 2,2 millones actuales a 4,5 millones el 2013, gracias a la aportación de nuevas líneas de tráfico con los puertos asiáticos.
Precisamente este ha sido uno de los argumentos a favor de la adjudicación a Hutchison, que tiene una presencia muy destacada en los principales puertos de China, Corea del Sur, Indonesia y Malasia. Coello calcula que el 50% de todo el tráfico portuario de Barcelona procederá de países asiáticos el 2010. Hutchison es además uno de los principales operadores del puerto de Rotterdam lo que facilitará que Barcelona se convierta en la infraestructura de referencia del sur de Europa.
Coello destacó que el grupo ganador se ha comprometido a invertir medio millón de euros anuales en obras para el tráfico ferroviario, que permitirán que pase del 5% actual al 15% en el 2013. Las obras previstas y las nuevas actividades económicas permitirá crear 600 puestos de trabajo directos y aproximadamente 2.000 más de indirectos. La entrada en funcionamiento de la nueva terminal está prevista para el 2008.