El que ha de convertirse en el parque más grande de Barcelona empieza a tomar forma. La inmensa zona verde que nacerá tras el cubrimiento de la playa de vías del tren a su paso por Sant Andreu-Sagrera tendrá una gran pasarela peatonal que recorrerá este parque lineal de 3,5 kilómetros de longitud y soterrará algunos de los carriles para vehículos. Ésta es la propuesta que el Ayuntamiento ha presentado a los vecinos y se muestra estos días en una exposición que se encuentra en la Nave Ivanov, calle Honduras. El proyecto de urbanización de la gran losa que cubrirá el paso del tren de alta velocidad prevé también la construcción de más de 9.000 nuevas viviendas en su entorno, además de edificios de oficinas y la potenciación de un tejido comercial ahora inexistente y la creación de futuros equipamientos. Una urbanización que, según el alcalde Joan Clos, no estará antes del 2012.

El gran parque discurrirá desde Trinitat hasta la estación de Sagrera, cosiendo el espacio entre Sant Andreu y Sant Martí, separado físicamente desde la implantación del ferrocarril. La zona verde de 45 hectáreas se construirá sobre una gran losa de cemento y en la franja central se instalará un equipamiento deportivo que podría completarse con la creación de pistas de fútbol o baloncesto descubiertas. Para garantizar la continuidad del parque que se verá interrumpido por viales se ha propuesto la creación de una larga pasarela que será utilizada por peatones y ciclistas y discurrirá a lo largo de toda la zona verde.

La propuesta recogida en la exposición también recoge una serie de variaciones en la circulación. Así se prevé crear una gran rotonda donde ahora está el puente sobre el tren de la calle Sant Adrià. También se plantea crear vías rápidas que enlacen la futura estación de Sagrera con el nudo de la Trinitat y el Eixample, mientras que se mantiene la circulación local en superficie. Así se propone soterrar algunos de los tramos de la vía rápida en el lado de la calle Ferran Junoy y, al otro lado, de la calle Andana de l´Estació, en el sector Maquinista. Una propuesta que también se mantiene para la zona de la rambla Onze de Setembre, donde se cubrirán los carriles de circulación rápida en la calle Josep Soldevila y ronda de Sant Martí.

La futura cobertura de la playa de vías no sólo aportará un nuevo espacio verde a la ciudad. De la futura urbanización nacerá un nuevo barrio para 25.000 personas. Clos, que presidió ayer la presentación de la muestra, destacó la creación de más de 9.000 pisos a un lado y a otro del parque. De hecho, se destinarán 921.752 m2a residencial con los que se podrá construir un "número de viviendas similar a las que tendrán los nuevos barrios de la Marina y de la Verneda industrial-Torrent de l´Estadella", dijo Clos. Además, un 43% de las viviendas será de protección oficial.

La nueva zona también se convertirá en motor económico de la ciudad y dispondrá de 15.000 nuevos puestos de trabajo, sin contar con los 10.000 empleados que trabajarán en la estación de Sagrera. Así el plan prevé destinar 476.000 m2a usos terciarios – destaca el edificio de oficinas de Frank O. Gehry para el triángulo ferroviario-, 78.000 a hoteleros y 111.000 para actividades industriales. Esta transformación se completará con la estación de Sagrera, "la más innovadora, ya que tendrá 22 vías de tren y será la única de Europa con más de tres niveles", dijo Clos. Será un gran intercambiador donde confluirán metro, cercanías, AVE y autobuses.

La dificultad principal con la que se están encontrando los técnicos para diseñar el parque viene determinada por la dificultad de recubrir de tierra la losa de cemento debido a problemas de carga. Además, las exigencias de espacio de Renfe para situar sus talleres, que también estarán soterrados, condiciona que muchas áreas no puedan tener vegetación. Por eso, algunos espacios se destinarán a pistas deportivas, mientras que en otras zonas se intentará plantar árboles.